Innovación financiera

En la República Dominicana la Ley 19-00 sobre mercado de valores y productos, promulgada el 8 de mayo del 2000, por el entonces presidente Leonel Fernández, trajo dos cosas importantes. La primera fue dotar al país de un marco legal que permitiera hacer nacer al mercado de valores, y la segunda como efecto colateral, impulsar la innovación financiera en los negocios.

Innovación financiera¿Por qué afirmamos que permitió hacer innovación financiera?, porque hasta antes de existir la referida ley, en la República Dominicana, los requerimientos profesionales que demandaban las empresas del país en el área financiera se limitaban a poseer experiencia y conocimiento en los temas impositivos, bancarios, contables, auditoría, y de presupuesto, ello debido al tipo de tesorería que se hacía y a la naturaleza de las transacciones financieras, particularmente en la parte de agenciar recursos para inversión.

Tanto era así el panorama empresarial/profesional dominicano, que las propias universidades solo se limitaban, y hasta cierto punto aún se limitan, a formar estudiantes con el tipo de perfil que demandaban las empresas, ambas, con limitada visión en la forma de hacer innovación financiera.

En el caso de las universidades, quien suscribe, durante los años 2004-2009, impulsó la firma de varios acuerdos con universidades pública y privadas como la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), la Universidad APEC, y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), a fin de promover la incorporación del tema del mercado de capitales en la oferta académica, paso que se logró a nivel inicial con la celebración de charlas, seminarios, talleres y cursos, tanto a profesores como a estudiantes. En el caso de los profesores, se le impartió el curso “¿cómo elaborar prospecto de emisión de valores de oferta pública?”, y a los segundos, conociendo el mercado de valores.

Aunque motivado también por otras razones complementarias, hoy día ya hay universidades que ofrecen post-grado en temas financieros y la carrera de gestión financiera, con un perfil más alineado al profesional que demanda la evolución del mercado financiero dominicano. Recuerdo perfectamente cuando me tocó en la época de Superintendente de Valores (SIV) en el 2008, disertar en la PUCMM para motivar a los estudiantes por ingresar a esa casa de estudios a incursionar en la primera promoción de esa carrera en Santo Domingo, mi hijo menor, Haivan estaba ahí y fue egresado de la primera promoción y hoy cursa su master en San Francisco, California y Londres.

En lo referente a las empresas, en adición a los encuentros que le hicimos como visitadores bursátiles del SIV a varios directivos empresariales, les impartimos a los encargados financieros y tesoreros de empresas con vocación de ser emisores de valores de oferta pública, el taller “¿cómo hacer innovación financiera a través del mercado de valores?”.

Los talleres de innovación financiera, a través del mercado de valores se desarrollaron procurando reducir el déficit de cultura bursátil que en las visitas bursátiles del SIV detectamos en los profesionales del área financiera de las empresas; fenómeno que entendimos, pues a ellos se les había contratado atendiendo al perfil tradicional de los cargos que desempeñaban.

¿En qué consistió básicamente el entrenamiento?, en dotar a los encargados financieros de las herramientas básicas para que pudieran hacer gestión financiera, por el lado de la tesorería, aprendiendo a colocar sus ganancias, excedentes, liquidez en instrumentos alternativos a los que tradicionalmente les ofertaba la banca; de manera que ellos pudieran ver hacia el mercado de valores, adquiriendo en calidad de inversionistas, productos financieros de ese mercado con tasas más atractivas y con los riesgos revelados, en contraposición a los de la banca.

De igual forma, en la misma dirección aportamos para contribuir a entender que las únicas fuentes de fondeo no son el financiamiento bancario y los recursos propios; sino también el mercado de valores que les ofrecía la oportunidad de agenciar recursos más baratos que la banca con solo emitiendo títulos de valores y adquiriendo la categoría de empresa de vocación pública.

Así se sembró la semilla de la innovación financiera, que hoy ya da frutos.

2 pensamientos en “Innovación financiera”

  1. Un artículo lleno de verdad.
    Pienso que uno de esos legados que hoy disfrutamos es ver que ya la principal fuente de fondeo del Estado es el mercado de capitales, con todas las bondades que implica para la economía y para el propio gobierno.

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